Historia de Palabra de Vida en Chile

Palabra de Vida es una Corporación Cristiana sin fines de lucro que está en Chile desde 1976, trabajando en medio de juventud predicando el evangelio, y esto gracias al trabajo en conjunto con las iglesias.

La propiedad cuenta con 5 hectáreas y está capacitada para recibir a más de 500 personas.

Comenzó con un equipo misionero de tres personas. Hoy el equipo misionero los constituyen ocho familias, tres misioneras solteras, más un equipo de colaboradores.

Palabra de Vida cuenta con diferentes ministerios, por medio de los cuales busca suplir las necesidades espirituales de niños, jóvenes y familias de hoy por medio de la predicación del evangelio.

Historia de Palabra de Vida en Chile contada por uno de sus fundadores y posteriormente director.

tito-pagano

Tito y Jo Ann Pagano

Llegamos a Chile en el año 1976…
Estando en el campamento de palabra de vida Argentina, en la noche de dedicación, Dios puso en mi corazón orar por las misiones. El día de mi matrimonio, hablando con José Jordán le conté acerca del deseo de mi corazón de ser misionero, él me motivó a orar por dos lugares en dónde había necesidad, el primero de ellos era el sur de Argentina el otro lugar era Chile, con el tiempo y sin darme cuenta uno de esos motivos desapareció y el otro tomaba mayor importancia para mí, era Chile, así que oré y Dios fue obrando.
Llegamos a Chile en septiembre del año 1976 en dos autos, uno de José Jordán y el otro nuestro, el cual nos fue ofrendado.
Cuando llegamos a Santiago, buscábamos la dirección de un misionero pero no lográbamos encontrarla, así que pedimos ayuda a unos carabineros que vimos en la calle, uno de ellos se ofreció llevarnos hasta el lugar que buscábamos, ese día comprendimos que era Dios el que nos guiaba ya que hasta escolta nos puso para llegar al lugar que Él tenía preparado.
Y así comenzamos, no teniendo nada, pero estando con el Dios de todo.

Comenzamos yendo a las plazas a predicar, allí conocimos a personas que con el tiempo se convertirían en grandes hombres de Dios, los cuales Dios utilizó no solo para levantar el ministerio de Palabra de Vida sino también iglesias locales.
Dios puso el deseo en nuestro corazón de comprar una propiedad para realizar los campamentos. Buscando llegamos a este lugar. Cuando la compramos no tenía mucho atractivo, era un terreno en donde hacían ladrillos por lo tanto estaba lleno de hoyos. Oramos y Dios fue proveyendo poco a poco.
Comenzamos plantando árboles. Un día, mientras plantábamos los árboles, pasó un camión por fuera de la propiedad y nos ofreció una tierra que ellos estaban sacando de otro lugar, yo le pregunté cuanto me saldría eso, él me dijo que 1 dólar la camionada, yo contaba con 600 dólares para levantar el campamento, así que le dije que trajera 600 camionadas de tierra. Así fue como poco a poco con la fe que Dios iba poniendo en nuestros corazones vimos como la propiedad y el ministerio comenzó a crecer.
Nuestra visión es trabajar en la vida de personas y por eso orábamos cada día y Dios comenzó a actuar. Comenzamos los campamentos de verano, adolescentes y jóvenes venían y Dios transformaba sus vidas. Muchos de ellos hoy son pastores en iglesias locales y misioneros, con los años ellos mismos trajeron a sus hijos y chicos de sus barrios y vimos milagros de Dios en Chile.

Pero no todo fue felicidad.
Comenzamos la construcción de cabañas lo cual fue muy difícil ya que no contábamos con todos los recursos, aunque Dios era fiel proveyendo de lo económico y de personas. Un día vimos como una de esas hermosas cabañas se incendiaba, no pudimos hacer nada, no entendimos como pasó, pero Dios seguía mostrando su fidelidad y con la ayuda de hermanos la volvimos a levantar en tres semanas, debíamos apresurarnos ya que el campamento de verano se acercaba, ese verano fue de victoria para el Señor.
Agradecemos a Dios por todos estos años que nos ha permitido servir en su obra por medio de este ministerio, agradecemos su provisión, fidelidad y las personas que Él ha puesto para ayudarnos.
Nuestra misión sigue, aún nos falta llegar al Norte y Sur de nuestro país, queremos cumplir con Hechos 1:8. Necesitamos más personas que digan “Yo quiero alcanzar Chile para Cristo”, tú puedes ser uno de ellos.